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¿Cambiar el modelo social?

Alberto Pagán | Cirugía General
Los rápidos cambios sociales se han reflejado en un progresivo abandono del perfil tradicional característico del estilo de vida en España, especialmente en los colectivos de edad más joven, y entendiendo ese estilo de vida basado no sólo en “lo que como” y “lo que bebo”, sino también en “cómo lo cómo” y “cómo me muevo”.

Mejores condiciones de aclimatación tanto en las viviendas como en los lugares de trabajo, los avances tecnológicos y la mejora en las condiciones socioeconómicas de vida, son factores estrechamente relacionados con esta transformación y han contribuido a aumentar el tiempo de sedentarismo y a reducir el volumen de actividad física.
Nuestra sociedad y el modelo de ciudad actual, no contribuye a que tengamos hábitos saludables; de hecho, estimula la obesidad. Es necesario crear un entorno propicio para promover comportamientos de vida saludables que prevengan la obesidad.

Algunas razones que favorecen la obesidad
-La falta de aceras en los vecindarios con lugares recreativo seguros donde permitir a los niños jugar sin peligro. Cuando hay parques, senderos, aceras y gimnasios económicos, a la gente le resulta fácil mantenerse activa. Pero la necesidad de utilizar el coche debido a las grandes distancias entre las escuelas y los lugares de trabajo, obligan a un sedentarismo forzado y en constante aumento.
-Los horarios de trabajo dificultan o limitan el tiempo libre y limitan su tiempo de ocio para mantenerse activas porque tienen que trabajar muchas horas y pasar mucho tiempo de tránsito entre la casa y el trabajo.
-Las raciones enormes de comida servidas en restaurantes o locales de comidas rápidas, provocan un balance en la ingesta de energía mayor. Con el paso del tiempo, esto provocará un aumento de peso si no se compensa con actividad física.
-La falta de acceso a alimentos saludables en supermercados y que, habitualmente, dichos alimentos son demasiado caros al compararlos con la comida rápida.
-La publicidad de la industria de alimentos. A menudo los niños son el blanco de propagandas que anuncian bollería con alto contenido de calorías y grasas, y bebidas llenas de azúcar. Esta publicidad tiene como fin influir en las personas para que compren estos alimentos llenos de calorías, y con frecuencia lo consiguen.
Estas razones, junto con la ausencia de políticas sociales activas que fomenten el consumo de alimentos saludables y promocionen la actividad física gracias a una nueva arquitectura de las ciudades, son tan sólo unos pocos ejemplos por los cuales, mucho nos tememos, el aumento del sobrepeso y de la obesidad seguirá creciendo en los próximos años.