CINIB - Centro integral de nutrición Illes Balears

La distensión abdominal ¿Puede ocultar una enfermedad?

La distensión abdominal es una alteración clínica frecuente
La distensión abdominal afecta al estado de salud y a la calidad de vida

La distensión abdominal es una alteración clínica frecuente, que puede presentarse como principal y único signo, en una patología funcional llamada distensión abdominal funcional o, ser parte de otros trastornos digestivos funcionales.

En la distensión existe un aumento visible del perímetro abdominal, siendo la sensación que describe el paciente como una sensación de pesadez abdominal, que implica una molestia que los pacientes refieren sentir ante la presencia de gas a nivel intestinal.
La distensión abdominal es una alteración clínica frecuente, encontrándose en un 16 a 30% de la población general, siendo más frecuente en mujeres Se presenta como un síndrome único (en la DA o acompañando de otros trastornos digestivos funcionales.
Estos trastornos modifican los hábitos y, en algunas ocasiones, llegan a ser incapacitantes, provocando una alteranció de la calidad de vida.
El diagnóstico de distensión abdominal debe cumplir unos criterios definidos, ajustados a los criterios de Roma IV, debiendo estar presentes durante al menos tres meses.

Los criterios de Roma IV, para el diagnóstico de distensión abdominal requieren la presencia de las dos condiciones siguientes:
– Sensación recurrente de hinchazón abdominal o de distensión visible que aparece al menos una vez por semana. La hinchazón y/o la distensión deben predominar sobre cualquier otro síntoma abdominal.
– Criterios diagnósticos insuficientes para el diagnóstico de estreñimiento funcional o diarrea funcional.

La historia clínica de los pacientes es la consulta por presentar mucho gas a nivel abdominal.
La causa de la distensión puede ser debida a la fermentación bacteriana de los carbohidratos no digeridos o estar mediada por una acción osmótica en el colon.
En el abordaje diagnóstico se deberá excluir que la distensión abdominal sea debida a una causa mecánica. Es imprescindible contar con una entrevista general, para determinar los síntomas gastrointestinales, que puedan orientar hacia patologías potencialmente graves.
A diferencia de las enfermedades orgánicas que provocan alteraciones del transito intestinal, los trastornos funcionales habitualmente siguen un patrón clínico que se exacerba con la ingesta de los alimentos. Estos síntomas fluctúan en intensidad, empeorando al final del día y mejorando al dormir.

La evaluación de las características de la alimentación es importante.
– Necesariamente se debe descartar que los síntomas digestivos que se presentan tras la ingesta, sean debidos a intolerancias a ciertos componentes de la dieta. Este estudio permite orientar sobre que alimentos pueden provocar síntomas digestivos o actuar como desencadenantes de la distensión.
– También es importante interrogar sobre la ingesta de fibra, debido a que la ingesta de fibra insoluble, contribuye en gran medida a la formación de gas que empeora la clínica del paciente.
En cuanto a la exploración física, además de la palpación abdominal para descartar tumoraciones, medidas como la determinación de la circunferencia abdominal (por parte del médico o el paciente), mediante una cinta métrica, puede poner de relieve un dato objetivo de esta distensión. Como característica de la misma, se constatará una variabilidad en las determinaciones durante los diferentes momentos a lo largo del día.
Normalmente la distensión abdominal es una enfermedad benigna y no se recomienda realizar numerosas pruebas costosas a menos que estén presentes las llamadas características de alarma, que pueden determinarse en la entrevista clínica, marcando la necesidad de realizar estudios complementarios dirigidos a confirmar los síntomas (determinaciones analíticas, colonoscopia, ecografía o TAC de abdomen o ginecológica).

Entre las causas de distensión abdominal:
1.- Se ha sugerido el crecimiento excesivo de bacterias en el intestino delgado, como un posible mecanismo etiológico, especialmente en el síndrome de intestino irritable cuando la distensión abdominal se acompaña de diarrea.
2.- Cuando la distensión se asocia a estreñimiento puede tener una causa farmacológica, debido a la administración de medicamentos que alteran la motilidad intestinal. O bien, estar relacionada con una disfunción del suelo pélvico, en la que suele existir dolor pélvico de intensidad variable. Esta disfunción puede estar causada por múltiples factores, desde un parto, una cirugía en la zona pélvica u otras patologías, como la endometriosis, la fibromialgia o algún tipo de cistitis.
3.- La distensión que acompaña a un cierre intestinal sin emisión de gases ni deoisición puede tener un origen mecánico que requiere la realización de estudios radiológicos o endoscopios.
4.- Finalmente, cuando la distensión no se acompaña de síntomas digestivos puede tener una causa metabólica o ser debida a la aerofagia (deglución de aire).
El enfoque terapéutico requiere la integración de medidas dietéticas mediante el apoyo de un dietista-nutricionista, la realización de actividad física, la mejora del sobrecrecimiento bacteriano mediante la mejora de la microbiota intestinal con antibióticos, probióticos y prebióticos. La administración de fármacos procinéticos deberá evaluarse por un especialista para valorar beneficios y riesgos de cada tratamiento.

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