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Manifestaciones de depresión

Entrenador personal

Cuando hablamos de la asociación de los térmicos obesidad y depresión hay 332.000 resultados en Google y si los términos utilizados son sobrepeso y depresión 534.000. Esta asociación de términos se ha visto reflejada en diferentes estudios científicos. Se encontró que en efecto, hay mayores niveles de depresión en mujeres con sobrepeso u obesidad que en hombres.

Existen unas manifestaciones clínicas que son muy sugestivas de la depresión y que pueden ser percibidas por todos. La pérdida de ganas para iniciar actividades o afrontar oblifgaciones necesarias como la social, laboral o la familiar, la sensación de cansancio , dolores musculares pérdida de apetito con la consiguiente pérdida de peso. La imposibilidad conseguir un sueño reparador con dificultad para conciliar el sueño. La baja autoestima y la incapacidad para concentrarse, acompañados de irritabilidad o angustia no bien justificada que desemboca en un llanto fácil con suele haber sentimientos de culpa, incompetencia personal, inutilidad.
Estos síntomas o parte de ellos pueden tener una larga duración e incluso estar presentes de manera permanente.
En cuanto a la depresión, se sabe que cursa con aumento o disminución del apetito y que en general tiende a amplificar los patrones de cambio de peso asociados con la edad; es decir, los adultos jóvenes con depresión tienden a aumentar de peso, mientras que los adultos mayores bajan de peso
En ocasiones un modo de combatir parte de estos síntomas desemboca en comer en exceso ciertos alimentos puede enfrentarse a la depresión, aumentando el deseo de consumir chocolate, alimentos estimulantes, carne y otros productos ricos en proteínas e hidratos de carbono. Alimentos que tienen en su composición química elementos que aumentarían los niveles de serotonina, que suele estar disminuida en esta situación.
Comer en exceso minimizaría algunos problemas psicológicos. Según Bresch hay personas que asocian la comida a estados ansiosos o depresivos realizando infestas desmedidas o incluso atracones.
La ingesta inapropiada de estos grupos de alimentos provoca la ingesta de excesiva de calorías y el consiguiente aumento de peso. Equivaldría al precio que la persona paga por poner un dique de contención a la depresión. 
Esta situación contribuye a la obesidad y condiciona insatisfacción con la imagen corporal que en ocasiones conduce al aislamiento social que puede establecer un círculo vicioso donde el comer se transforma en un acto para reducir la insatisfacción y la amenaza de depresión. 


Fuente
DiPietro L, Anda RF, Williamson DF, Stunkard AJ. Depressive symptoms and weight change in a national cohort of adults. Int J Obes Relat Metab Disord. 16(10):745-53, 1992.
Carpenter KM, Hasin DS, Allison DB, Faith MS. Relationships between obesity and DSM-IV major depressive disorder, suicide ideation, and suicide attempts: results from a general population study. Am J Public Health 2000; 90: 251-257.
Onyike C, Crum R, Lee H, Lyketsos C et al. Is obesity associated with major depression? Results from the third national health and nutrition examination survey. Am J Epidemiol 2003; 158: 1139-1147.

 

 

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