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Trastorno del comedor nocturno

trastorno alimenticio del comedor nocturno

El trastorno del comedor nocturno es un patrón de ingesta de predominio vespertino/nocturno, que altera el ciclo normal de sueño. Su cuadro característico es el de un paciente que ingiere una importante cantidad de las calorías del día después de la última comida, con despertar durante la noche (insomnio) y posterior falta de apetito matinal.

La primera descripción clínica de este trastorno la efectúa Stunkard (1955), quien lo describe como un trastorno de la conducta alimentaria caracterizado por: anorexia matutina, hiperfagia vespertina y trastornos del sueño. La necesidad de comer es imperiosa, incrementa gradualmente luego de haber cenado e impide conciliar el sueño, la persona está despierta y con plena conciencia y recuerdo de lo ocurrido; puede presentarse durante la noche cuando ocurre un despertar.

En su etiología se ha planteado un retraso de fase del ritmo circadiano de la alimentación, hipótesis que ha sido corroborada en estudios animales. El estrés psicosocial es uno de los factores desencadenantes más importantes.

Este patrón no se acompaña de episodios de atracones y tampoco existe pérdida de control de la ingesta realizada. Existe un retraso del ritmo habitual de ingesta en un rango de 2 a 6 horas, debido a lo cual se interrumpe el ritmo de sueño, que está conservado. Es importante destacar que el paciente está completamente despierto, hay recuerdo del evento al día siguiente y no existe sonambulismo.

Este síndrome también se asocia a sobrepeso y obesidad, llegando a un 10% de prevalencia en este grupo de pacientes. En la población general, la prevalencia es de un 1.5%, y aunque no es exclusivo de los obesos, su presencia suele asociarse con índices de masa corporal elevados.
Los criterios usados actualmente para diagnosticar a un paciente como comedor nocturno son:

1.-Un consumo de un 50% de las calorías totales del día en forma posterior a la última comida.

2.-Anorexia o falta de apetito durante la mañana.

3.-Despertares durante la noche (insomnio) e ingesta nocturna.


4.-Una duración de al menos 3 meses.

5.-No cumplir con criterios de bulimia nerviosa o síndrome del comedor por atracones.

Entre las opciones de tratamiento se halla la prescripción de un antidepresivo (Sertralina) que puede lograr respuesta en el 70% de los casos y con una reducción de peso de 3 Kg. Un fármaco antiepiléptico (Topiramato) con excelente respuesta tanto en la supresión de crisis de ingesta como en el peso, aunque en ocasiones el tratamiento debe abandonarse por los efectos secundarios. Ansiolíticos e hipnóticos no son efectivos.

La psicoterapia y las técnicas de manejo del estrés pueden ser útiles y deben ser valoradas.

Fuente:

1. Gluck EM, Geliebter A, Satov T. Night eating syndrome is associated with depression, low self esteem, reduced daytime hunger and less weight loss in obese outpatients. Obes Res 2001;94:264-267.
2. Allison KC, Stunkard AJ, Thier SL. Overcoming night eating syndrome. Oakland, New Harbinger Publications, 1era edición. 2004
3. Birketveldt. GS, Florholmrn J, Sundsfjord J, Osterud B, Dinges D, Bil W and Stunkard, A. Behavioral and neoroendocrine characteristics of the nigh eating syndrome. JAMA. 1999; 282 (7): 657-663.

4. Stunkard AJ, Grace WJ, Wolff HG. The night-eating syndrome; a pattern of food ntake among certain obese patients. Am J Med 1955;19:78-86.

5. Howell M, Schenck C, Crow SJ. A review of nighttime eating disorders Sleep Medicine Reviews.2009; 13:23-34

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