CINIB - Centro integral de nutrición Illes Balears

Cuando la grasa esta en el abdomen

Obesidad central y síndrome metabólico

Existen dos localizaciones de la grasa corporal. Una de localización periférica o subcutánea, cuando se deposita debajo de la piel, es menos activa metabólicamente hablando y no se ha relacionado habitualmente con enfermedades. En cambio, la grasa de localización central o abdominal, es metabólicamente activa y conduce a complicaciones en distintos órganos.
El perímetro de la cintura es un buen indicador para la obesidad central. Con un máximo establecido de 88 cm en mujeres y 102 cm en hombres, superar estas medidas indica que el riesgo a desarrollar enfermedades cardiovasculares y/o diabetes tipo 2.

Esta grasa abdominal implica la formación en el tejido graso de sustancias químicas llamadas adipoquinas, que favorecen estados proinflamatorios y protrombóticos, que a su vez van a contribuir al desarrollo de insulinoresistencia, hiperinsulinemia, alteración en la fibrinólisis y disfunción endotelial. La grasa localizada en el abdomen se asocia con mayor frecuencia de enfermedades como la diabetes mellitus, el síndrome de ovario poliquístico y en el hombre, a la disfunción eréctil. Debido a esta formavción y predisposición a relacionarse con enfermedades, la acumulación de grasa en el abdomen, aumenta un 20% el riesgo de mortalidad.

La estrecha relación entre obesidad central o abdominal y la resistencia a la insulina se ha planteado que la obesidad abdominal sería el más importante de los factores de riesgo para el diagnóstico de síndrome metabólico.

El síndrome metabólico es una serie de desórdenes o anormalidades metabólicas que en conjunto son considerados factor de riesgo para desarrollar enfermedad cardiovascular. Los criterios diagnósticos propuestos para este síndrome metabólico son la agrupación de las enfermedades que incluyen la hipertensión arterial, la diabetes mellitus y la dislipidemia, considerando la obesidad abdominal como un componente esencial para su diagnóstico. Los hombres con perímetro de cintura superior a 102 cm son 22 veces más propensos a desarrollar diabetes tipo 2.
La acumulación de grasa en la zona abdominal es más frecuente en los hombres y tiene aspectos negativos. De entre ellos queremos destacar su asociación con la disfunción eréctil y una libido disminuida. Ésta disminución de líbido se agrava con la aparición la diabetes, afectando en mayor o menor medida al 30-50% de los que padecen diabetes.
Los expertos recordamos la importancia de controlar el perímetro de la cintura como indicador de salud, ya que la ubicación de la grasa es más importante que la cantidad de grasa total almacenada, puesto que la que se acumula en el abdomen es la que favorece la aparición de enfermedades crónicas graves principalmente.

Aunque los tratamientos médicos de la hipertención, dislipemia o diabetes, no pueden ser sustituidos, ningún fármaco puede reemplazar los beneficios de las modificaciones saludables del estilo de vida. Las modificaciones saludables en el estilo de vida, en especial la reducción del peso y el aumento de la actividad física, son la estrategia central del tratamiento del síndrome metabólico. Estas modificaciones no sólo corrigen los factores de riesgo cardiovascular sino que han demostrado prevenir el desarrollo de diabetes y también disminuir la presión arterial.  

La pérdida de peso debe ser lenta y sostenible. Una meta adecuada es la pérdida de 7-10% del peso corporal en 6 a 12 meses utilizando una dieta con una reducción modesta de calorías. El aumento de la actividad física colabora en las reducciones del peso y de la presión arterial, mejora la sensibilidad a la insulina y el control glucémico e incrementa el colesterol HDL.

Mantener el peso conseguido luego de adelgazar es muy difícil sin un plan nutricional adecuado y el asesoramiento de expertos que apoyen en las pautas nutricionales o de actividad física más adecuadas.

 

 

 

 

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