CINIB - Centro integral de nutrición Illes Balears

No se puede pasear sólo tras la cirugía

Acompañamiento por equipo de nutricionistas en palma

Tan importante como la cirugía es el seguimiento posterior a la misma, ya que los cambios anatómicos que realiza el cirujano precisan de un periodo más o menos largo de adaptación y aceptación, que dependiendo de la técnica realizada, varían tanto en la cantidad de la alimentación como en sus características. como en el himno del Liverpool club “You’ll never walk alone”, en nuestro centro integral de nutricion de Palma asesoramos y apoyamos con un acompañamiento a largo plazo a nuestros pacientes

En el Centro Integral de Nutrición de las Islas Baleares – CINIB pensamos que el seguimiento tras una intervención bariátrica debe ser establecido en largos periodos de tiempo y podríamos decir que, más que un seguimiento es un acompañamiento al querer ser observadores en primera linea, participando de los cambios tanto físicos como psicológicos que se producen en los pacientes intervenidos, resolviendo las continuas dudas que aparecen en el postoperatorio. Por ello nuestros pacientes tienen un teléfono de contacto para poder ayudarles.
Dentro del proceso de acompañamiento del paciente intervenido se pueden establecer 2 líneas de actuación:
1) una es el propio control postoperatorio dentro del ámbito quirúrgico, y 2) otra el soporte y el consejo nutricional que cada paciente debe recibir en función de la técnica y del metabolismo global de cada sujeto.
El acompañamiento postoperatorio dependerá fundamentalmente del tipo de cirugía realizada, del grado de obesidad mórbida del paciente y de las comorbilidades existentes asociadas.
Así, analizaremos las necesidades del paciente en función de la técnica realizada, el control general que requiere este tipo de pacientes y, finalmente, el seguimiento a largo plazo en el régimen ambulatorio. Exponemos las técnicas que más se utilizan en la práctica clínica diaria: gastrectomía vertical o manga gástrica por laparoscopia, como prototipo actual de técnica restrictiva, y como técnicas de componente mixto (restrictivo y malabsortivo en mayor o menor grado), el bypass gastroyeyunal en “Y” de Roux y el bypass biliopancreático, o derivación biliopancreática, ya sea de tipo Scopinaro o de tipo cruce duodenal (switch).
En el seguimiento ambulatorio del paciente es importante que exista una buena coordinación entre las consultas externas de cirugía, nutrición y dietética, y endocrinología. La primera visita ambulatoria se realiza entre los 7 y los 14 días del alta, valorando principalmente la evolución de las heridas quirúrgicas y se interroga al paciente sobre la tolerancia alimenticia, la presencia de posibles problemas como nauseas o vómitos para aumentar si precisa su tratamiento, su ritmo deposicional. Finalmente se concreta una cita con una nutricionista para establecer una progresión ponderal que habitualmente es semana a semana hasta llegar a la dieta habitual previa a la cirugía
El paciente será aconsejado de cuando puede iniciar su actividad física, el grado e intensidad del ejercicio y movilidad que debe desarrollar.
Las siguientes visitas se realizan habitualmente cada 15 días durante un año siendo atendidos por cirujano, nutricionista y endocrinologo en una secuencia establecida. Cada trimestre se solicita una analítica sanguínea completa, con el fin de detectar posibles deficiencias nutricionales y/o anemia.
Sólo cuando es preciso y de modo personalizado, tras la cirugía se realiza una valoración por los psicólogos, ante la presencia inhabitual de posibles desajustes emocionales o la no aceptación de su nuevo estilo de vida.
Después de la gastrectomia vertical o manga gástrica, la limitación de la ingesta le hará perder peso, pero serán los cambios en sus hábitos alimenticios, los que haran posible que esa pérdida de peso se mantenga indefinida. Se dejará de comer tan pronto como su estómago este lleno. Si se apura la comida, puede comer más de lo que necesita y aparecer el vómito. Es fundamental reconocer la sensación de plenitud para no tener molestias en el postoperatorio.
En ocasiones puede ser necesario un estudio baritado esofagogástrico para visualizar la nueva disposición del estómago, como la dilatación o una estenosis en relación a los síntomas que aparezcan.
Tanto en el bypass como en la derivación biliopancreática, Generalmente se aconseja durante la primera semana con dieta líquida para después introducir progresivamente todos los alimentos a lo largo de las siguientes 8 semanas. De esta manera se consigue que los pacientes ajusten su capacidad gástrica, que ha sido restringida, y además se minimiza la posibilidad de vómitos durante los primeros días del postoperatorio. Cuando se introduce la dieta normal se explica al paciente que deberá limitar el volumen de cada comida según su tolerancia.

En consultas posteriores se requieren controles analíticos periódicos para vigilar las posibles deficiencias metabólicas y nutricionales (principalmente el déficit de hierro, vitamina B12, folatos y calcio). También es necesaria la monitorización de las proteínas totales, albúmina, cuando se ha realizado una derivación biliopancreática.

 

 

 

 

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