CINIB - Centro integral de nutrición Illes Balears

Nutrición tras la cirugía de la obesidad

Progresión de alimentos tras la operación

Tras una cirugía de la obesidad, a los pocos meses se comen los mismos alimentos de toda la vida, lo que cambia es habitualmente la cantidad de los alimentos ingeridos. El asesoramiento nutricional en pacientes postoperados de cirugía bariátrica puede variar según el tipo de intervención practicada, bien sea una técnica restrictiva como la gastrectomia tubular o una técnica mixta predominantemente restrictiva como el bypass gástrico o más malabsortiva como una derivación biliopancreática. Nuestros especialistas en el centro integral de nutrición de palma tienen experiencia en el manejo postoperatorio de la progresión de alimentos en todo tipo de cirugía de la obesidad.

1. Intervenciones restrictivas. Aunque se incluyen varios tipos de cirugía en este grupo de intervenciones: la gastroplastia vertical anillada, la banda gástrica ajustable o no y la gastrectomía tubular o manga gástrica. Actualmente en la práctica, la única cirugía que se realiza es la gastrectomía tubular o manga gástrica. En este grupo de intervenciones, el mecanismo fundamental de pérdida de peso es la limitación de la capacidad de la ingesta de alimentos. La disminución del volumen de la ingesta por toma, depende del reservorio gástrico residual y en general, éste suele tener una capacidad muy reducida (25-50 ml de promedio), algo mayor en la gastrectomía tubular (80-150 ml). Durante las primeras semanas tras el postoperatorio  este efecto es más acusado limitado su capacidad, a la mitad aproximadamente. En este tipo de cirugías se preserva la funcionalidad del tracto gastrointestinal, por lo que la atención debe centrarse en adecuar la ingestión alimentaria adecuada evitando alimentos con alto contenido calórico,  pero la alimentación debe ser variada y amplia. Se recomienda un aporte complementario de micronutrientes para evitar sus conocidas deficiencias (uñas quebradizas, pérdida de cabello, debilidad muscular, etc…).

2. Intervenciones mixtas, representadas por los puenteos intestinales como el bypass gástrico [BP] o las derivaciones biliopancreáticas [DBP] (clásica, tipo Scopinaro o bien en forma de “cruce duodenal”). En una primera fase existe un componente restrictivo en ambas técnicas, lógicamente más acusados en el BP que suele ser más permanente dado la confección de un bolsin gástrico de pequeño volumen. Los efectos de ambas técnicas son diferentes y estan relacionados con el segmento de intestino delgado que se puentea. En el BP abarca el duodeno y las primeras asas del intestino proximal. Los pacientes con DBP tienen menos limitaciones a la hora de ingerir alimentos porque se dispone de una mayor capacidad gástrica (150-250 ml) pero, debido a los largos cortocircuitos intestinales, es frecuente que existan problemas con la absorción, especialmente de las grasas, por lo que cuánto más rica en grasa sea la dieta, mayor será el número de deposiciones en forma de esteatorrea que puede ocasionar molestias personales debido al pH ácido de sus heces. En ambos casos, al alterarse la anatomía del tubo digestivo y los tramos de absorción, tanto a nivel proximal (duodeno, yeyuno) como distal (yeyuno e íleon terminal), nuestra atención debe centrarse en el aporte fundamentalmente de proteínas y mantener controles analíticos periódicos para suplementar la aparición de posibles deficiencias como el ácido fólico, el hierro, el calcio, el zinc o el selenio, o la alteración de vitaminas B12 y vitaminas liposolubles en la DBP.

 

 

 

 

 

 

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