CINIB - Centro integral de nutrición Illes Balears

Que sabemos de la osteoporosis

osteoporosis-densidad masa ósea

La osteoporosis es una enfermedad común en la cual los huesos se debilitan. Afecta tanto a hombres como a mujeres, principalmente a medida que envejecen.

Desde los treinta y cinco años, la mayoría de las personas comienzan a perder lentamente masa ósea existiendo un desequilibrio al no existir reemplazo suficiente. Como resultado, los huesos se vuelven más delgados y más débiles en estructura.

El esqueleto es el sostén del cuerpo humano. Es una estructura que soporta todo el peso del organismo y que mantiene un proceso permanente de renovación y en el que unos hábitos de vida saludables, como la actividad física moderada o una dieta equilibrada, son factores fundamentales.
El hueso es un tejido dinámico y metabólicamente activo que sufre un continuo proceso de remodelado. El remodelado óseo es un proceso de reestructuración en el que el hueso está en constante formación y reabsorción. Este fenómeno equilibrado permite la renovación de un 5-10% del hueso total al año. El remodelado óseo se produce gracias a los osteoclastos que reabsorben una cantidad determinada de hueso y los osteoblastos que forman la matriz osteoide y la mineralizan para rellenar la cavidad previamente creada. Estas unidades celulares permiten el normal funcionamiento del hueso y el mantenimiento de la masa ósea. Cuando hay un desequilibrio aparece la patología ósea, bien por exceso (osteopetrosis) o por defecto (osteoporosis).
La osteoporosis es una enfermedad común en la cual los huesos se debilitan. Afecta tanto a hombres como a mujeres, principalmente a medida que envejecen. Desde los treinta y cinco años, la mayoría de las personas comienzan a perder lentamente masa ósea existiendo un desequilibrio al no existir reemplazo suficiente. Como resultado, los huesos se vuelven más delgados y más débiles en estructura. Este proceso se acelera durante la menopausia y alrededor de los 70 años de edad, en los hombres.
En concreto, en España, aproximadamente 2 millones de mujeres que padecen osteoporosis, con una prevalencia en la población postmenopáusica del 25% (1 de cada 4). Se estima que esta enfermedad es la causante de unas 25.000 fracturas cada año. Aproximadamente 1 de cada 3 mujeres y 1 de cada 5 hombres mayores de 50 años sufrirá una fractura osteoporótica en su vida.
Habitualmente, las etapas iniciales de la disminución de la masa ósea no presentan síntomas. Pero una vez que los huesos se han debilitado por la osteoporosis, aparece la siguiente sintomatología: Dolor de espalda y pérdida de estatura, causado por la fractura o el colapso de una vértebra, aparición de fracturas incluso después de una lesión menor, como una caída. Las fracturas más comunes se producen en la columna, muñeca y cadera. Las fracturas de columna y cadera, en particular, dolor crónico (a largo plazo) e incluso cierto grado de incapacidad.
No sólo la edad es el único factor de riesgo para la osteoporosis. Existen otros factores que aumentan el riesgo de padecerla, con la consiguiente fractura de hueso asociada.
Entre los factores de riesgo que hacen inevitable su aparición están la edad avanzada y la menopausia.
Los factores de riesgo evitables y que por tanto que pueden prevenirse, son: bajos niveles de hormona sexual, principalmente estrógeno en las mujeres, desórdenes alimenticios como anorexia nerviosa y bulimia, hábito de fumar, abuso de alcohol, bajo nivel de calcio y vitamina D (por el bajo consumo en la dieta o por absorción inadecuada desde el intestino), estilo de vida sedentario o inmovilidad obligada. Ciertos medicamentos como los corticoides, la hormona tiroidea en exceso, la heparina (fármaco anticoagulante) o algunos tratamientos para tratar el cáncer de mama o el cáncer de próstata.
Hacer el diagnóstico de la enfermedad tiene como principal objetivo prevenir las fracturas que se vinculan al defecto de remodelación ósea. Para diagnosticar una osteoporosis se debe realizar un estudio simple que mide la densidad mineral conocido como la densitometría ósea. Éste mide la densidad mineral ósea en la columna y la cadera, e incluso a nivel del cuello del fémur (la cantidad de hueso que tiene en una zona determinada). Actualmente, la absorciometría de rayos X de energía doble (denominada DXA o DEXA) es el mejor estudio para medir la densidad mineral ósea.
Tanto la densitometría ósea como la DEXA son estudios rápidos e indoloros. Aun así, las mujeres embarazadas no deberían realizarse este estudio para evitar daños al feto. Los resultados del estudio de DEXA se comparan con la densidad mineral ósea de personas jóvenes y sanas. Esto da como resultado una medición denominada T-score. La clasificación es la siguiente:

 

 T-score de DXA  Densidad mineral ósea (DMO)
 No inferior a – 1.0  Normal
 Entre – 1.0 y – 2.5  Osteopenia (pérdida leve de DMO)
 – 2.5 o inferior  Osteoporosis

 

Si su puntuación T se encuentra por debajo de 2.5 se diagnostica una osteoporosis. Si su puntuación T se encuentra entre -1.0 y -2.5 existe una pérdida leve de la densidad de masa ósea denominada osteopenia.

En 2008, la Organización Mundial de la Salud (OMS) presentó la FRAX® (Fracture Risk Assessment Tool) como herramienta de evaluación de riesgo de fracturas en población de 40 a 90 años que combina FR clínicos con o sin DMO.

Los cambios en el estilo de vida pueden ser la mejor manera de prevenir la osteoporosis:

  1. Asegúrese de tomar suficiente calcio en su alimentación o mediante suplementos (aproximadamente 1000–1200 mg/por día, pero dependerá de su edad).
  2. Ingiera suficiente vitamina D (400–1.000 IU/por día, según su edad y su nivel de vitamina D en sangre controlado por su médico).
  3. Dejar de fumar.
  4. Limitar el consumo de alcohol.
  5. Ser físicamente activos y realizar ejercicios con carga de peso, como caminar, la mayoría de los días de la semana. Intente realizar al menos dos horas y media por semana (30 minutos por día, cinco veces a la semana o 50 minutos por día, tres veces a la semana), o tanto como pueda.

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