Las pautas en la alimentación pueden verse entorpecidas por el cúmulo de comidas en Navidad

¿Podemos mantener nuestras pautas de alimentación?

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La Navidad se asocia inseparablemente a reuniones con la familia alrededor de una mesa. Durante estas dos semanas de días festivos todos tenemos algunas reuniones familiares y muchas comidas que afrontar. No tenemos que olvidar en este apartado las "temidas" reuniones del trabajo.

Sin duda, para las personas que han decidido perder peso estas fiestas son un contratiempo, mas allá de las ganas que tenemos de ver a nuestros seres queridos y relacionarnos con nuestras amistades.

¿Podemos llegar a sentir miedo a sentarnos es una mesa?


Creo que la respuesta es afirmativa. El temor a ser cuestionado y tener que justificar la decisión tomada pueden provocar ansiedad a ciertas personas y el rechazo a este tipo de situaciones. Cuando afrontamos un plan nutricional o un programa de pérdida de peso no deberíamos tener que justificarnos delante de las personas que están sentadas a una mesa. En ocasiones, y lo digo con todo el cariño, pensando en ayudarnos nos pueden inducir a comer y esto no nos favorece. Todos deberíamos tener la capacidad de saber parar de comer en el momento que tengamos la sensación de plenitud, aunque habitualmente no es así. “Nuestro estómago nos habla”, nos dice cuando debemos pararnos y sólo hay que saberle escuchar, lo cual no es fácil. Delante de una comida debemos ser conscientes de estas sensaciones.

Nuestro estómago nos habla, sólo hay que saber escucharlo.

Cuando indicamos una pauta de alimentación para perder peso, estas enseñanzas son claves para conseguir los objetivos y están incluidas en nuestra filosofía de cambio de estilo de vida. En base a ello, nuestra recomendación como expertos en el tratamiento para la pérdida de peso es acompañar este tipo de programas con apoyo psicológico. El objetivo es evitar el comer emocional, el picoteo o la compulsividad y también darnos pautas para poder hacer frente a situaciones incómodas que se producen cuando nos ofrecen alimentos no recomendables ni incluidos en las pautas de alimentación saludable. Cualquier persona con la intención firme de perder peso debe valorar los resultados obtenidos con los cambios de hábitos conseguidos y ser consciente de la necesidad de mantenerlos. Una pérdida de peso temporal y con rebote no es deseable. Cualquier plan-pauta de alimentación puede ser recomendable si es seguida a largo plazo sin esperar resultados inmediatos. Además de las normas básicas de cualquier plan nutricional para la pérdida de peso, están desaconsejados el consumo de bebidas alcohólicas o azucaradas y la ingesta de alimentos calóricos. Se puede disfrutar de las fiestas, comer, brindar, compartir tus comidas y cenas con familia y amigos sin necesidad de privarte de lo que más te gusta pero, por supuesto, todo en su justa medida.

Pautas que debemos seguir en la mesa:

- Evitar los alimentos procesados.
- No beber en exceso, especialmente con las copas después de haber comido.
- Aprovechar los momentos de las vacaciones para salir a pasear.
- Escoger como primer plato las sopas o ensaladas.

- Huir del picoteo.

Cuando nos referimos a pacientes que han sido operados, estas personas están obligadas a mantener las pautas de alimentación establecidas dado que el incumplirlas puede ocasionar molestias abdominales o vómitos. Habitualmente las pautas de alimentación para pacientes operados se refieren a la cantidad de alimentación que se puede consumir en una toma; a la consistencia de los alimentos, es muy distinto tomar alimentos de consistencia blanda tipo purés de patata, compotas etc. que alimentos consistentes como la carne roja; y también a la ingesta de líquidos en cantidad adecuada. Por supuesto, toda pauta de alimentación con la finalidad de perder peso requiere constancia y disciplina para poder obtener los resultados que queremos conseguir.